Zenón de Elea era un griego presocrático trabadísimo de la cabeza, como otros muchos de su época, que quería trabarnos a los demás y por eso inventó una suerte de acertijos conocidos como aporías. Uno de los más famosos ponía en entredicho, a nivel lógico - matemático, la posibilidad del movimiento, así que retó a otros pensadores de su época a que demostraran lo contrario. Uno que había allí, muy espabilado él, se levantó enseguida y se puso a caminar con aires de aristócrata por la sala en la que estaban reunidos:
- ¡Mira, imbécil! No tengo ningún problema en DEMOSTRAR que puedo moverme como me plazca.
- ¡Pero mira que eres comemierda! ¡Lo estás MOSTRANDO, tolete! Se lo enseñas a los sentidos, es cierto, pero no eres capaz de DEMOSTRARLO ante la razón.
- ¡Eso es un completo disparate! ¿Me he movido o no, berzotas?
Entonces, igual que cuando éramos chicos en el colegio, un grupo de pensadores se unió a Zenón para dedicarse al crucigrama y la paja mental, mientras que otro se juntó con el espabilado entregándose básicamente a descojonarse a tope de Zenón y sus colegas.
Pues bien, aunque a primera vista parezca que Zenón era un máquina y tal, y que el espabilado aquel no tenía ni puta idea de lo que estaba diciendo, el Zenón era un capullo, amigarrobas. A la hora de la verdad, las cosas que importan, o se muestran a los sentidos, o simplemente no existen más allá de los límites de algún cerebro que piensa demasiado.
lunes, 7 de diciembre de 2009
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Ante la duda... la más tetuda
René Descartes, francés él, fue un importantísimo pensador occidental del siglo XVII enamorado a tope de la capacidad de razonar que poseemos los humanos y detractor al máximo de toda información no contrastada por el intelecto.
Recuerdo que cuando estudiaba mi último año de instituto, en aquellos tiempos en los que Marx formaba parte del temario de la Prueba de Acceso a la Universidad, nos referíamos a Descartes como "El cogito", por aquello de "Cogito, ergo sum" (pienso, luego existo). También recuerdo unas cuantas tardes leyendo su Discurso del Método sobre el césped del Parque La Granja, entre el aroma del hachís y los efluvios del medio millón de cagadas de perro, mucho antes de que el ayuntamiento inventara eso de la "pala - caca".
En efecto, amigarrobas, se ha avanzado mucho desde aquellos últimos años del siglo XX, y sin embargo, son pocos los que siguen recordando las reglas del método cartesiano, la mayoría de la sociedad se ha olvidado de algunas tan importantes como el Precepto de la Evidencia:
Quizás le hubiera ido mejor añadiendo un "aunque lo diga la tele", pero claro, el tío era filósofo, no adivino. De hecho, el amigo René le dedicó mucho tiempo a devanarse los sesos con el tema, y después de separar básicamente todo aquello que estaba asentado sobre la percepción de los sentidos, los dogmas de fe y tal, se quedó con una sola cosa que nadie podía rebatirle:
Sin embargo, amigarrobas, una gran parte de nuestra sociedad, en la que se incluyen los medios de comunicación de masas (aunque pidan perdón y tal), simplemente NO EXISTE. Los vemos ahí, sí, igual que vemos cambarse un lápiz al meterlo en un vaso con agua, pero la realidad es que no están, son sólo sombras que pululan por la biosfera para ser manipuladas por otros y confundirnos en nuestro intento por llegar a la verdad, como un espejismo más de cualquier carretera al solajero.
Desde el Reino de la Argolla, amigarrobas, sólo me queda invitarles a pensar. En definitiva, a existir.
Recuerdo que cuando estudiaba mi último año de instituto, en aquellos tiempos en los que Marx formaba parte del temario de la Prueba de Acceso a la Universidad, nos referíamos a Descartes como "El cogito", por aquello de "Cogito, ergo sum" (pienso, luego existo). También recuerdo unas cuantas tardes leyendo su Discurso del Método sobre el césped del Parque La Granja, entre el aroma del hachís y los efluvios del medio millón de cagadas de perro, mucho antes de que el ayuntamiento inventara eso de la "pala - caca".
En efecto, amigarrobas, se ha avanzado mucho desde aquellos últimos años del siglo XX, y sin embargo, son pocos los que siguen recordando las reglas del método cartesiano, la mayoría de la sociedad se ha olvidado de algunas tan importantes como el Precepto de la Evidencia:
Quizás le hubiera ido mejor añadiendo un "aunque lo diga la tele", pero claro, el tío era filósofo, no adivino. De hecho, el amigo René le dedicó mucho tiempo a devanarse los sesos con el tema, y después de separar básicamente todo aquello que estaba asentado sobre la percepción de los sentidos, los dogmas de fe y tal, se quedó con una sola cosa que nadie podía rebatirle:
¡Soy un sujeto pensante,
estoy pensando ahora mismo,
ahí está la prueba de mi existencia!
Sin embargo, amigarrobas, una gran parte de nuestra sociedad, en la que se incluyen los medios de comunicación de masas (aunque pidan perdón y tal), simplemente NO EXISTE. Los vemos ahí, sí, igual que vemos cambarse un lápiz al meterlo en un vaso con agua, pero la realidad es que no están, son sólo sombras que pululan por la biosfera para ser manipuladas por otros y confundirnos en nuestro intento por llegar a la verdad, como un espejismo más de cualquier carretera al solajero.
Desde el Reino de la Argolla, amigarrobas, sólo me queda invitarles a pensar. En definitiva, a existir.
viernes, 20 de noviembre de 2009
El mundo a la carta

Dice don Cristian González, portavoz de la plataforma vecinal en contra del PGO de Tacoronte, que la expresión "clase política" le revuelve las tripas a tope cada vez que le llega a los oídos. En efecto, amigarrobas, considerar la existencia de una clase política implica el asumir que no todos los ciudadanarrobas forman parte de la esfera pública, luego no existe democracia real como poder emanado del pueblo aunque a la gente se le de la oportunidad de meter un papelito en una caja de metacrilato cada cierto tiempo. Al final el pasotismo ignorantoide de la masa unido al uso de pactos políticos, mociones de censura y consecuencias de la ley D'Hondt se encargan de que las cosas sigan en el mismo estado.
La mayoría de la gente no suele darse cuenta de que estar vinculado a la política es tan sencillo como, en palabras del propio Cristian González, "levantarse y comer todos los días". Lo que pasa, amigarrobas, es que no es lo mismo engañar la barriga en un bar de chochos y moscas que jartarse como un lechón en un restaurante de lujo donde a uno lo llaman de usted y le recogen la chaqueta. La clase política va por la vida con el mundo a la carta, adaptando el Bien Común a los designios de sus necesidades frente a un impávido conjunto de seres humanos sin criterio propio y un reducto protestante mermado gravemente por la fatiga.
Ahora llegan los chachis del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria y pretenden la aprobación de un nuevo Catálogo Canario de Especies Protegidas a la carta con el que eliminar las barreras legales de proyectos insostenibles como el Puerto de Granadilla, Puerto de Fonsalía, cierre del Anillo Insular y un largo etcétera. Los resultados serían los siguientes:
- 226 especies protegidas actualmente DEJARÍAN DE ESTAR PROTEGIDAS
- 131 especies protegidas actualmente SERÍAN REBAJADAS EN GRADO DE PROTECCIÓN
- 94 especies protegidas actualmente SÓLO ESTARÍAN PROTEGIDAS EN CIERTOS ESPACIOS DETERMINADOS
Representando sólo el 0,3 por ciento del territorio total de la Unión Europea, las Islas Canarias albergan cerca del 20 por ciento de los principales tipos de hábitats y el 28 por ciento de todas sus plantas protegidas, y a pesar de eso la clase política pretende pasárselas por el forro de la huevada. Sólo gracias a la carrera continua de gente como ATAN, Ben Magec - Ecologistas en Acción, WWF - Adena, Greenpeace, SEO/BirdLife y otras muchas personas y organizaciones a veces anónimas, se pueden dar titulares como este:
El próximo 28 de noviembre se organizará a las 12.00 horas una GRAN CADENA HUMANA que intentará rodear el Parlamento de Canarias y de la que colgarán imágenes de las especies que se pretende desproteger. Todo esto como medida de protesta ante la descarada meada en la boca del Grupo Parlamentario de Construcción Canaria a los que nos oponemos a la destrucción de nuestro privilegiado entorno. Allí nos veremos los de siempre, supongo, mientras los demás ciudadanarrobas hacen cosas más importantes.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
El Estado y la Filosofía
En efecto, amigarrobas, si hace unos días comentábamos la descarada actitud hobbesiana de este Estado nuestro en casos como el del muchachito de Orense, en el día de ayer asistíamos solidariamente aliviados a la resolución del secuestro del pesquero vasco Alakrana mediante una actuación no menos filosófica del Gobierno de España, sólo que en este caso la intervención estaba basada en ideas anteriores a Hobbes, de la época de Maquiavelo para ser más concretos.
Nicolò di Bernardo dei Machiavelli, florentino él, era un hombre de pensamiento político sesgado en gran medida por el deseo de unificar la fragmentada Italia de su tiempo, cosa que más de uno podría considerar interesante para la actual insostenibilidad del Reino de España, pero que en definitiva lo alejaba de una concepción social de "lo que se debe hacer" (de acuerdo a la justicia, la moral, etc.) para vincularlo a una noción política de "lo que se debe hacer para conseguir esto y lo otro".
Hace unos 6 días que el Gobierno de Marruecos le retiró el pasaporte y le prohibió la entrada en su país a una ciudadana saharaui (española en su momento, marroquí tras la Marcha Verde) por expresar abiertamente sus opiniones políticas acerca de la independencia de su tierra. Así que lo primero que me viene a la cabeza es pensar que pasaría si el Estado Español expulsara a Don Pepito, por el tema de los editoriales famosos de El Día, y no lo dejara entrar más en Tenerife, la verdad es que sería un lote, pero sería injusto. Sin embargo, ante tal injusticia, el Gobierno de España ha decidido no pronunciarse, es más, ha preferido saltarse sus hobessianas leyes y dejar entrar a una ciudadana no documentada en territorio del Estado antes que mediar una sola palabra en este asunto.
En resumen, amigarrobas, estamos en un momento en el que el Estado se abraza a la Filosofía para actuar de dos maneras fundamentales:
1. Modelo hobbesiano: Se regula lo que dicen los titulares del telediario (mortalidad en las carreteras, terrorismo, porcentajes de obesidad, tabaquismo...) a través de leyes y se aplican corrientazos económicos en las gónadas a los ciudadanarrobas que osen mearse fuera de la cacharra.
2. Modelo maquiavélico: Si Vd. está muy jodido y la cosa trasciende a la opinión pública, se lleva a cabo una evaluación entre lo que se puede conseguir interviniendo y el coste de la intervención, decidiéndose, en función de la rentabilidad política, si se hace algo o se pasa cuarenta kilos del asunto.
Nicolò di Bernardo dei Machiavelli, florentino él, era un hombre de pensamiento político sesgado en gran medida por el deseo de unificar la fragmentada Italia de su tiempo, cosa que más de uno podría considerar interesante para la actual insostenibilidad del Reino de España, pero que en definitiva lo alejaba de una concepción social de "lo que se debe hacer" (de acuerdo a la justicia, la moral, etc.) para vincularlo a una noción política de "lo que se debe hacer para conseguir esto y lo otro".
Hace unos 6 días que el Gobierno de Marruecos le retiró el pasaporte y le prohibió la entrada en su país a una ciudadana saharaui (española en su momento, marroquí tras la Marcha Verde) por expresar abiertamente sus opiniones políticas acerca de la independencia de su tierra. Así que lo primero que me viene a la cabeza es pensar que pasaría si el Estado Español expulsara a Don Pepito, por el tema de los editoriales famosos de El Día, y no lo dejara entrar más en Tenerife, la verdad es que sería un lote, pero sería injusto. Sin embargo, ante tal injusticia, el Gobierno de España ha decidido no pronunciarse, es más, ha preferido saltarse sus hobessianas leyes y dejar entrar a una ciudadana no documentada en territorio del Estado antes que mediar una sola palabra en este asunto.
En resumen, amigarrobas, estamos en un momento en el que el Estado se abraza a la Filosofía para actuar de dos maneras fundamentales:
1. Modelo hobbesiano: Se regula lo que dicen los titulares del telediario (mortalidad en las carreteras, terrorismo, porcentajes de obesidad, tabaquismo...) a través de leyes y se aplican corrientazos económicos en las gónadas a los ciudadanarrobas que osen mearse fuera de la cacharra.
2. Modelo maquiavélico: Si Vd. está muy jodido y la cosa trasciende a la opinión pública, se lleva a cabo una evaluación entre lo que se puede conseguir interviniendo y el coste de la intervención, decidiéndose, en función de la rentabilidad política, si se hace algo o se pasa cuarenta kilos del asunto.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Destierros y colonias
Ah, el destierro, amigarrobas. Aquella pena de otros tiempos que se aplicaba a los reos a los que, por un motivo o por otro, no se podían cargar sin más. Desterrar a alguien era una buena y soberana putada en tiempos de Unamuno, pero hoy en día la cosa ha cambiado muchísimo con tanto parque temático y campo de golf.
Aunque la opinión generalizada dice que actualmente no se usa el destierro como práctica habitual, nuestras islas han servido desde siempre como vertedero humano de grandes errores e inhumana prisión de grandes ideas, y esas costumbres, mucho me temo, no se abandonan así como así.
Quizás uno de los ejemplos más destacados (para nosotros porque, que yo sepa, ningún medio publicó nada al respecto de su nombramiento) sea el del fallecido ex Comisario Provincial de Santa Cruz de Tenerife Antonio Gil Rubiales, que torturó y asesinó al detenido y presunto etarra Juan Ignacio Arregui en 1981. También las malas lenguas del entorno de la Iglesia en Aguere me contaban una vez que el ex obispo Felipe Fernández había estado haciendo de las suyas en tierras españolas y por eso había acabado un día aquí, en las colonias de ultramar (¡uy, si me oye Don Pepito!)... ¿Quién sabe?
Ahora bien, ¿qué pasa con los que nacimos en tierra de destierro, en un lugar donde el concepto de provincia española se sostiene menos que la teoría del primo de Rajoy? ¿Qué pasa con los que crecimos recitando los ríos y afluentes de España y no teníamos ni puta idea del nombre del estrecho que separa Lanzarote de Fuerteventura?
Los que escuchamos cada día como llaman a nuestro hogar "el paraíso" no podemos evitar descojonarnos de tanta hipocresía. O sea, que además de la mierda que se genera en las islas (véase entradas del Kanarische Gürtel o "cinto canario") tenemos que comernos la que nos mandan esporádicamente los godos entre policías chungos, curas salidos y demás figuras de película y además decir "aloha" cuando lleguen como buenos ciudadanarrobas del Estado.
En fin, son muchas las voces que han surgido sobre el tema de la descolonización del Archipiélago Canario en torno a la famosa fecha límite que dio en su día la ONU (organismo que no sirve absolutamente para nada) a los países imperialistas, algo así como lo del 2012, los Mayas y el fin del mundo. En mi humilde opinión, muy lejos no vamos a llegar con una gente que no mueve el culo hasta que llega el agua y se lo moja y, peor aún, se ponen a hablar, a escuchar y a votar mierda a la menor ocasión que se les presenta sin consultar, investigar, reflexionar...
Lo siento, amigarrobas, con estos temas me enciendo enseguida. En fin, yo me niego a creer que seamos una colonia de España. Primero porque no somos ni de España ni de nadie, y después porque no somos una colonia. Es más, yo diría que no llegamos ni siquiera a "agua de tolete".
Aunque la opinión generalizada dice que actualmente no se usa el destierro como práctica habitual, nuestras islas han servido desde siempre como vertedero humano de grandes errores e inhumana prisión de grandes ideas, y esas costumbres, mucho me temo, no se abandonan así como así.
Quizás uno de los ejemplos más destacados (para nosotros porque, que yo sepa, ningún medio publicó nada al respecto de su nombramiento) sea el del fallecido ex Comisario Provincial de Santa Cruz de Tenerife Antonio Gil Rubiales, que torturó y asesinó al detenido y presunto etarra Juan Ignacio Arregui en 1981. También las malas lenguas del entorno de la Iglesia en Aguere me contaban una vez que el ex obispo Felipe Fernández había estado haciendo de las suyas en tierras españolas y por eso había acabado un día aquí, en las colonias de ultramar (¡uy, si me oye Don Pepito!)... ¿Quién sabe?
Ahora bien, ¿qué pasa con los que nacimos en tierra de destierro, en un lugar donde el concepto de provincia española se sostiene menos que la teoría del primo de Rajoy? ¿Qué pasa con los que crecimos recitando los ríos y afluentes de España y no teníamos ni puta idea del nombre del estrecho que separa Lanzarote de Fuerteventura?
Los que escuchamos cada día como llaman a nuestro hogar "el paraíso" no podemos evitar descojonarnos de tanta hipocresía. O sea, que además de la mierda que se genera en las islas (véase entradas del Kanarische Gürtel o "cinto canario") tenemos que comernos la que nos mandan esporádicamente los godos entre policías chungos, curas salidos y demás figuras de película y además decir "aloha" cuando lleguen como buenos ciudadanarrobas del Estado.
En fin, son muchas las voces que han surgido sobre el tema de la descolonización del Archipiélago Canario en torno a la famosa fecha límite que dio en su día la ONU (organismo que no sirve absolutamente para nada) a los países imperialistas, algo así como lo del 2012, los Mayas y el fin del mundo. En mi humilde opinión, muy lejos no vamos a llegar con una gente que no mueve el culo hasta que llega el agua y se lo moja y, peor aún, se ponen a hablar, a escuchar y a votar mierda a la menor ocasión que se les presenta sin consultar, investigar, reflexionar...
¡¡¡ PENSAR, JODER, PENSAR !!!
Lo siento, amigarrobas, con estos temas me enciendo enseguida. En fin, yo me niego a creer que seamos una colonia de España. Primero porque no somos ni de España ni de nadie, y después porque no somos una colonia. Es más, yo diría que no llegamos ni siquiera a "agua de tolete".
miércoles, 11 de noviembre de 2009
La tiranía de lo correcto
Decía el amigo Hobbes, allá por el siglo XVII, que los seres humanos somos todos una manada de cabrones los unas con las otros. Tanto es así, que para convivir en paz y armonía, necesitamos la inestimable ayuda del Leviatán, una especie de gran hijo de puta bíblico que se encargaría de estallar como una pita a todo aquel que se alejara de lo correcto. Ahora bien, amigarrobas, ¿quién decide qué es lo correcto?
En nuestros días, a casi 4 siglos ya de aquella obra titulada "Leviatán, o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil", el Estado se comporta igual que la temible bestia marina del Antiguo Testamento arrebatando niñarrobas de los brazos de sus familias y castigando con saña y esplendor a ciudadanos despistados y conductores imprudentes. Se permite incluso alardear en terminología psicopedagógica de los beneficios registrados en sus tablas estadísticas, como si fuéramos una más de las ratas de Skinner (el de los Simpson no, coño. Lean un poco, joder), presa de "su propio bien" y participando a tope en un intento forzoso de construir una sociedad modélica. Mientras tanto, una legión de gatos afortunados (autoescuelas, abogados y peritos de no-sé-qué) se disputa su pitanza cada vez que el mecanismo de la jaula se activa y algún ciudadanarroba recibe el chuchazo correspondiente.
En efecto, amigarrobas, el miedo a ser libres nos mantiene bajo la sumisión de un gobierno paternalista que hace pagar a justos por pecadores y alimenta a algunas especies en detrimento de otras. Desgraciadamente, el camino hasta el corazón del Leviatán, ese que debe recorrer una nueva generación con conciencia de ciudadanía y de democracia, sin temor a mirarse al espejo y afrontar sus defectos, se encuentra bloqueado por el miedo de unos papás y unas mamás asustadizos que no quieren que sus hijarrobas aprendan a cambiar el mundo, no sea que luego les de por hacer de él lo que les salga de los huevos (1).
(1): Entiéndanse aberraciones del tipo de no bautizar a sus futuros hijos o ponerles nombres de mierda, abortar a la zorrina, casarse con una persona del mismo sexo y todo ese tipo de bizarradas gore que están de moda.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Libertad para consumir
Samanta Villar, que ya sale en la Wikipedia y todo, es una de esas periodistas de moda en el Estado Español gracias a la, en ocasiones polémica, saga de reportajes "21 días haciendo esto y lo otro". Desde el prometedor inicio de aquel "21 días viviendo en la calle", donde se ponían en evidencia las principales peripecias en las que se basa diariamente la vida de los indigentes, hemos ido viendo con el tiempo como la muchacha nos mostraba distintas situaciones controvertidas a través de su experiencia en primera persona (fos, me acabo de acordar de Willy García y el Batu).
La última entrega de este éxito mediático nos enseñaba a una Samanta Villar regalándose a tope con el lujo más lujoso mientras lanzaba comentarios puntiagudos - en plan "acumulación de la riqueza" y "solidaridad" - a todos aquellos nobles y sine-nobilitates indolentes. Algo así como darles a entender que TODOS deberíamos tener derecho a TODO, en una especie de discurso a favor de la democratización del consumo selecto, que se topaba la mayoría de las veces con réplicas del tipo"no consiento que me hables en términos marxistas" junto a otras menos intelectuales pero del mismo corte.
¿Pero acaso no somos nosotros, amigarrobas, libres de consumir lo que nos salga de las gónadas? Pues según decía una antigua profesora, manida y tronada, que me dio clases años ha, eso no es así:
- Si usted no tiene la capacidad necesaria para nadar hasta Gran Canaria, no es usted libre para hacerlo, querido.
- ¡Tain! ¡No me diga que no soy libre para darme baños faciales con pan de oro! ¡Joder, me cago en la puta!
- Verá usted, la libertad así entendida va siempre de manera paralela a los límites de la competencia, y por tanto, de la responsabilidad. Usted es libre de hacer todo lo que esté al alcance de su mano y de lo cual puede que tenga que responder en un futuro. Lo demás está fuera de la esfera de la libertad.
- Pero... ¿y si en el futuro hubiera una crisis de puta madre y los precios en general bajaran? ¿LA CRISIS NOS HARÍA MÁS LIBRES ENTONCES?
- Tiene usted una imaginación muy imaginaria, señor De la Argolla, pero eso no funciona así. Los que han tenido dinero desde siempre, siempre lo tendrán. El resto se mueve en un continuo entre la subsistencia y la estupidez.
- ¿¿@@%$$##¬??
- Vera usted, sólo es preciso un poquito de costumbre para que lo que antes era un lujo impensable se convierta ahora en la más imperiosa de las necesidades. Cosas de la naturaleza humana.
viernes, 30 de octubre de 2009
Todo llega en esta vida
Si el pique este histórico tipo a-ver-quién-la-tiene-más-grande que se traen los catalanes con los valencianos nos llevaba el otro día hasta la localidad de Santa Coloma de Gramenet, antier salía a la luz un nuevo vacilón de la trama conocida, desde el momento aquel, como Kanarische gürtel o cinto canario.
En efecto, amigarrobas. Si la semana pasada asistíamos en el sur de Tenerife al destape fiscal de algún negociete que otro, el pasado miércoles la Justicia nos teletransportaba hasta el bello valle de Tegueste para embriagarnos con el aroma de un Codezal.
Y me dio por descojonarme, ¡mira tú! Auita con la mala leche que se traen los que le ponen nombre a las investigaciones policiales. Cuando lo del Gürtel que si Correa en alemán, ahora que si Codezal que rima con Vidal... Vamos, que no tiene desperdicio el tema.
Así que anímense, amigarrobas, todo llega en esta vida. Lo malo y lo bueno.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Comentario de texto: La panadería de la esquina
Zeben "el Loco", Rayco "el Graduado" y Luis "el Burgues" se reunieron a fumar hachís en el muro de siempre mientras la gente iba en busca de sus trabajos y ocupaciones. Pocos minutos después, una vez aturdidos por la droga, el Loco comentaba:- Qué, flaco, así como está la cosa, pal futuro, tal, lo guapo sería ponernos a hacer panes, tal.
- Pero si te acabas de hacer uno y nos lo estamos crujiendo a base de bien - Respondió el Burgués.
- ¡Esos panes no, pollaboba! Yo te estoy hablando de pan pa comer. ¿Tú sabes lo que sale el pan normal ahora mismo? Yo te hablo de poner una panadería en el barrio, ¿sabes lo que te digo o qué? Yo estuve trabajando en una y sé como es el rollo, compadre, eso es una mina. Y las pizzas, los bollos y toda esa mierda bos, las puretas se botan en plancha.
Rayco "el Graduado", que recibió el nombrete después de ser el único del grupo en terminar la ESO, pensó que aquella idea no era mala y que quizás, por fin, toda la mierda que se tuvo que mamar en el instituto iba a servirle para algo, nada más y nada menos que ganar dinero. Así que su voz sonó todo lo segura y firme que le permitían sus diecinueve años recién cumplidos:
- Coño, yo sabría como mover el tema ese, más o menos, tal. Ya hice algo así en clase, en un supuesto de que teníamos una empresa y tal. Esta es la misma mierda pero con una panadería. Además, hay un rollo-ahí en Santa Cruz que te explican la movida, tal, pa que te hagas una empresona.
- ¿Sí o qué? Ños, qué guapo, tal.
El Gradu se iba emocionando más y más con la idea, tanto, que se había convertido en un torbellino imparable.
- También tengo un colegazo que se enrolla con el corel que te cagas y nos puede hacer los folletos, luego con la peñita los repartimos al toque, flaco. ¿Tú has visto algún local más o menos guapo-ahí? Hay que echarle el ojo a alguno pa que lo tasen los del banco. Y luego tal cual, pum pam, sabes lo que te digo, ¿no, mi hermano?
La voz del Loco sonó aspera y realista, abandonando aquel componente agudo que le confería un ligero matiz adolescente.
- ¿Y cómo vamos a pagar toda esa mierda? En el curro que estuve yo, el nota tenía una carpetona llena de libros y papeles y decía que había tenido que pagar por todo un huevo de pasta. Los bancos no nos van a dar una polla, sabes lo que te digo, no se lo dan a la gente más o menos.
- ¿De cuánto estamos hablando?
La voz del Burgués cruzó el aire como flecha de ballesta, y su persona, que había permanecido al margen crujiéndose el charuto a la zorrina, se manifestó al fin:
- ¿De cuánto estamos hablando entonces?
- ¡Dame el mecho, maricona! - Respondió rápido el Loco, que estaba loco pero no era gilipollas. Mientras, el Gradu había calculado de cabeza todo el dinero y dijo casi de manera anecdótica:
- Unos 15.000 euros.
Como el Burgués no se arrugaba de josico ni se le ponían los ojos en blanco, el Loco y el Gradu se miraron perplejos por un instante, después del cual, el Burgués habló de nuevo:
- Si yo les consigo ese dinero, ¿ustedes me darían el 30% de lo que facturen y nos hacemos socios en el tema?
Los dos muchachos, que no salían de su estupefacción, corearon al unísono:
- Si nos das las perras te hacemos una felación de hélice combinada en dos tiempos.
- Yo prefiero el dinero, no es por nada.
- Vale.
Así que el Loco se metió toda la tarde en el Ciber de Jose el Venezo, descargando recetas de pan alemán y bajando garimbas. El Gradu pidió cita en la Cámara de Comercio y compró todos los periódicos que pudo, buscando locales en alquiler. El Burgués, por último, terminó de fumarse el porro y se fue a casa a tocarse los huevos.
Preguntas de examen
1. ¿Cuál de los tres personajes ganará dinero a tope sin trabajar? ¿Por qué?
2. Inventa una moraleja para la historia.
lunes, 26 de octubre de 2009
¡Cómo cambian los tiempos, Venancio!
Dicen que la vejez es una enfermedad inevitable y sin cura hacia la que todos estamos encaminados, y yo lo noto, me estoy haciendo viejo, amigarrobas, es un hecho. Ya no acepto de otras bocas los argumentos que acostumbraba a esgrimir hace unos años ni contemplo con la misma vehemencia la actitud de algunos jóvenes cuando salen de fiesta. Ah, el continuo e imparable fluir del tiempo que todo pone en su sitio me está ubicando a mí en los umbrales de la puretidad.
El sábado por la noche asistí de mala gana, por razones profesionales, a un evento organizado por las Juventudes de Coalición Canaria, junto a la iglesia de La Concepción de Santa Cruz, con motivo de la celebración del Día de la Bandera Nacional Canaria. ¡Cágate! Cuando yo en mis tiempos mozos iba hasta el Barranco de La Matanza a tocar el bucio con 4 tronados, de esos de más de 40 años, que se llamaban patriotas unos a otros. ¡Me quedé loco, amigarrobas! Recordé aquellos tiempos, hace ya casi 10 años, en los que un grupo de estudiantes de la ULL inundábamos la calle de La Jarra, en el cuadrilátero lagunero, forrados en banderas y haciendo estallar las chácaras y los tambores, reivindicando un espacio digno para la identidad canaria entre toda aquella masa ebria. ¿Y qué recibíamos? Tibias miradas incomprensibles, dipsómanos intereses a la larga infecundos y reprobaciones pijeriles buenrollistas de corte cosmopolita. Sin embargo, llegan las Juventudes de CC con las cañas a 50 céntimos, un grupito de versiones de pop - rock español y dos notas pinchando house (el médico no, la música machacona), y aquello se empeta a lo bestia de amantes de las siete estrellas verdes. Sí, amigarrobas, a pesar de que las segundas personas del plural se paseaban a sus anchas de esquina a esquina, las omnipresentes pegatinas de la bandera se adherían como si nada a los polos Lacoste y los trajitos de verano de la pibada.
Ya en el tranvía de camino a casa, tuve la oportunidad de toparme con el eterno pureta quemado del consabido discurso facha, sólo que esta vez los elementos Franco y España habían sido sustituídos por Bereber (¡mira tú, un bereber no se llamaría de esa manera a sí mismo!) y Canarias. Cuando le llegó la parada al coñazo de pureta colocado, y mientras intentaba bajarse por la puerta que no era, en aquel habitáculo lleno de jóvenes ebrios del siglo XXI, todo aquel sentido de lucha por "lo nuestro" que yo percibía en mis tiempos se estaba distorsionando lisérgicamente, pero de manera inevitable, también estaba avanzando hacia alguna parte.
viernes, 23 de octubre de 2009
Aquí no llega el Equipo A
Esto del YouTube es una maravilla. Bueno, más bien algunos de sus usuarios que se dedican a colgar, así con altruismo a borbotones, lo que vienen siendo fragmentos irremplazables de nuestro ser. Hoy mismo, sin ir más lejos, en ese etéreo intervalo ad libitum que es la argolla, recuperé una fracción de todos aquellos momentos de ocio infantil que llenaba (porque no había nada más digno) con una serie americana de pseudo - acción en la que no moría nunca nadie. Sí, amigarrobas, el Equipo A.Y digo yo. Hoy en día que presenciamos atónitos como las novelas de ciencia ficción del señor Cook son una mierda comparadas con los bisnes que se mandan las compañías farmacéuticas y los políticos de turno.
Hoy que se perfilan los inicios virtuales de aquella sociedad panóptica que vaticinaba Orwell, así a ojo, en torno a 1984:
Ahora que, en pleno cénit del petróleo, el Gobierno de Canarias se inventa leyes para saltarse protecciones internacionales en materia de medioambiente (LIC) al más puro estilo de las pelis progres de Steven Seagal:
En este momento de desesperación verdadera y de duelo por la justicia en el que una llamada al Equipo A nos hubiera deparado una orgía de ráfagas de M16, carreras con la puerta de la furgona abierta y coches estallando y volando por los aires sin matar a nadie, va el cabrón de M.A. y se raja. Dice que no viene porque tiene que mamarse 3 días en barco desde El Godo. ¡Tócate los cojones!
En fin, amigarrobas, sumemos una anécdota más al perpetuo devengo del coste de la insularidad.
miércoles, 21 de octubre de 2009
El cinto canario

Ya van con esta 6 argollas compartidas con el mundo y todavía no saben mis dedos lo que es teclear el vocablo Gürtel (coño). A fin de cuentas, los de CUATRO ya le están dando goma al tema como si los del PP les hubieran nombrado a la madre además de sodomizarles con algún instrumento fálico arrollado de alambre de espino, así que no dejan demasiado espacio para la creatividad de los demás.
Sin embargo, distinto es el caso de la trama Kanarische gürtel (cinto canario) del que ningún medio audiovisual se ha hecho eco y en la que se ven implicados en distintas corruptelas un chorro de políticos a los que el pueblo se encarga de reelegir periódicamente en las urnas.
Echemos una ojeada a esta brutal evidencia de corrupción en el ayuntamiento de Arona (Tenerife sur) publicada ayer por La Opinión:

A pesar de que existen ciertos medios de comunicación de difunden a los cuatro vientos estas muestras de deshonestidad, por desgracia estos distinguidos ciudadanos raras veces rinden cuentas ante la Justicia. En efecto, amigarrobas, no todo el mundo puede cometer cohecho, prevaricación, malversación de caudales públicos o tráfico de influencias, sólo un reducido y selecto sector de la sociedad está en verdadera disposición de ello, el resto de la gente tiene que contentarse con elementales asesinatos, aburridos robos y esquemáticas violaciones.
Por otro lado, lo más curioso del tema es que esta especie de régimen oligárquico (caciquil de toda la vida, vamos) está sustentado fervientemente por la misma gente que es estafada, que además es la mayoría, y que no se da cuenta nunca de nada de lo que pasa. Pero eso, amigarrobas, no debe extrañarnos lo más mínimo, ya que la gente, ni se ha dado cuenta de nada en su puta vida, ni lo hará jamás, ni le importa una mierda. El principal interés de la gente, su primordial motivación, es simplemente vivir, no convivir.
Por otro lado, lo más curioso del tema es que esta especie de régimen oligárquico (caciquil de toda la vida, vamos) está sustentado fervientemente por la misma gente que es estafada, que además es la mayoría, y que no se da cuenta nunca de nada de lo que pasa. Pero eso, amigarrobas, no debe extrañarnos lo más mínimo, ya que la gente, ni se ha dado cuenta de nada en su puta vida, ni lo hará jamás, ni le importa una mierda. El principal interés de la gente, su primordial motivación, es simplemente vivir, no convivir.
lunes, 19 de octubre de 2009
Y todo a media luz
Los domingos son días habituales de recogimiento y meditación, si el mismísimo hacedor del universo tuvo la iniciativa en su momento de descansar al séptimo día, ¿quiénes somos nosotros ahora, tristes mortales, para contradecirle? Así que ayer por la noche, acatando a tope los designios divinos, hecho fuerte en el sofá y cometiendo todo tipo de bizarradas gastronómicas y del vestir, sucedió algo impredicible y fantástico:¡¡¡ Se fue la luz !!!
Sí, amigarrobas, ese flujo ininterrumpido de electrones que recorre habitualmente las entrañas de nuestros hogares se esfumó dejándome sumido en la más profunda negritud. A tientas llegué por el pasillo hasta la gaveta de las velas y saqué una, partida y con la mecha carbonizada, que al final, después de quemarme varias veces el índice, conseguí encender.
El alumbrado público también había fallado y los callejones que habitualmente alcanzaba a ver ahora se sumían en la oscuridad más profunda. Un grupo de pibes jugaba a enfocarse con linternas desde una ventana a la otra; un hombre había salido a la calle para guiar a una señora mayor perdida en medio de aquella lobreguez; un puñado de risas anónimas deambulaban de esquina a esquina en aquella nada impertérrita cuando, de pronto, la voz de una niña se elevó claramente emocionada:
- ¡Mamá, mira el cielo!
En efecto, amigarrobas, las estrellas brillaban con una fuerza inusitada ocupando todo el espacio que habitualmente llena el amarillo cansado de las viejas farolas. En el edificio de enfrente, una pareja que cenaba ante la tele sin mediar palabra se había puesto a cogerse la mano y a hacer bromas en plan romanticón bajo la moderada luz de las velas.
Entonces volvió la luz
Y toda aquella magia espontánea desapareció bajo el amarillo de la vieja incandescencia. Las linternas perdieron su sentido y las anónimas risas encontraron dueños junto a una escalera llena de cáscaras de pipas. Aquella estancia cálida y acogedora en la que se había transformado el cuarto de la tele a la luz de las velas, volvía a tomar forma de puta leonera ante la aplastante veracidad de las bombillas de bajo consumo. La enamorada pareja del edificio de enfrente dejó de hablar y de mirarse entregándose de nuevo al hipnótico baile de los rayos catódicos, y los invitados de Iker Jiménez, perplejos, contemplaban en torno a una mesa como el cráneo de Hitler pertenecía en realidad a una mujer.
viernes, 16 de octubre de 2009
Las carreras de fondo
En el mundo existe un extenso y variopinto acervo de tipos de carrera. Tenemos carreras en las medias, carreras para pijos empollones, está la carrera del duro de mis tiempos de instituto (¡fuerte ridículo!), carreras de coches de esos que levantan tierra que jode y se cepillan a los animalitos... En fin, que lo de correr, al menos en sentido reflexivo, lo tenemos al alcance de la mano (chiste).Ahora bien, de todas las formas de carrera en las que el ser humano puede tomar parte, es sin duda la carrera de fondo la que menos adeptos acapara en sus filas. Sí, amigarrobas, eso de darle a la chola enérgicamente sin parar para mear, beber agua o garimba, coger aire o humo, mientras los demás van repochados en sus cochitos oficiales, en resumidas cuentas, jode. Así que según recientes datos, estamos ante una alarmante escasez de seres comprometidos, de esos que se presentan a mediodía de un sábado en la Plaza Weyler azotados por el flagelo de la resaca. De esos que se cascan la glotis pidiéndole al aire que no sigan matando la tierra que habitan. De esos que se maman un mitin amateur a las dos de la tarde, bajo un solajero que cágate, con la mera intención de participar en un rebumbio del que ningún medio se hace eco.
Sin embargo, la carrera continua es la única manera, para nosotros que no somos familia del cacique, de hacer valer nuestros derechos contra argumentos de tipo genital y fiscal. La gente que corre durante mucho tiempo sin desfallecer consigue cosas, poquito a poco. Aunque a veces nos hagan volver a la casilla de salida y arrancar otra vez como si nada hubiera valido la pena.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Los álbumes de familia son siempre iguales

Las familias todas, sean de donde sean, pónganse lo que se pongan en la cabeza o en los pies, píntense la cara o las manos con el objetivo más inverosímil, meen todos sus miembros por el mismo sitio o no, tienen algo muy interesante en común:
Las familias son el núcleo principal de toda sociedad
Sí, amigarrobas, el tejido social en última instancia no está compuesto de científicos solterones de gran renombre ni de cantantes andróginos intergalácticos, está compuesto de grupos humanos, de los de toda la vida, sin mayor denominador común que el parentesco.
Pues bien, la argolla que hoy nos ocupa, nos lleva a centrarnos en ese elemento que aparece prácticamente en el seno de todos estos núcleos sociales, con mayores o menores diferencias. Me estoy refiriendo, ni más ni menos, que al álbum de fotos viejo, gordo, manido y hecho una mierda que se guarda en algún lugar rico en polvo y ácaros. Hoy, aprovechando la presentación digital que un amigo nos envía al correo-e, queremos hacer una comparativa entre las fotos familiares de dos sociedades (grupos de familias) relacionadas atemporalmente por una fuerte e indisoluble función de causalidad directa:
a) Las familias judías que sufrieron el genocidio nazi
b) Las familias palestinas que sufren el genocidio judío
Sabrían decirme ¿QUIÉN ES QUIÉN?
*** No vale fijarse en qué fotos están en color, ¿eh?
El contenido de estas imágenes puede dañar su sensibilidad
*** Para ver la presentación original haga clic aquí
lunes, 12 de octubre de 2009
El Risk en vivo

El pleno Día de la Hispanidad - para algunos Día de la Raza, para otros Día del Pilar y para los yanquis Día de Colón -, ese en el que se conmemora la llegada de la masacre y el expolio a las costas de Sudamérica de la mano de un marinero genovés con dinero de Castilla, el periódico La Opinión de Tenerife publica la siguiente noticia:
¡Toma, en toda la mamona, colega! Eso sí que es hacer justicia, hoy es un día grande para España y La Libertad en el mundo, sí señor.
Ahora bien, lo que no me cuadra es que al principio se tratase todo de un trágico "accidente laboral" y, de pronto, aparezcan acciones ofensivas enemigas y escaramuzas de todo tipo que vienen a justificar el ajusticiamiento de un comandante del ejército talibán y de 12 soldados más. En efecto, los medios de comunicación se dedican a vendernos la moto, jugar con nosotros y meternos mierda en la cabeza a borbotones mientras los Señores de la Guerra, paladeando algún escocés mayor de edad o algún vino con memoria histórica, juegan sus partidas de Risk en vivo restándose vidas humanas de los dos bandos.
Entretanto, amigarrobas, nosotros aquí odiándonos a tope y cagándonos cada uno en la puta madre que parió al otro, nos acusamos de asesinos y nos autoproclamamos luchadores por la libertad alzando voces que han dejado de ser nuestras.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Portadores del rinovirus

Saludamos un nuevo otoño con la nariz goteando y los ojos como si acabáramos de cortar una cebolla, el bicho se abre paso a través de nuestras vías respiratorias reproduciéndose a lo bestia. ¡Ah, cómo se lo pasa el nota infectando nuestras células que se inflaman a tope para atraer y activar a las compañeras inmunitarias. Sí, amigarrobas (detesto las abreviaturas), ya podrían dejarse de rollos y fulminar al cabrón de virus este con un rayo letal de puta madre, pero la cosa no funciona así. Los superhéroes y las supercélulas mucho me temo que pertenecen sólo al mundo de la ciencia ficción, así que la realidad para nosotros, tristes mortales, es que los rinovirus tardan entre 3 y 10 días en dejar de joder y que Supermán no viene nunca a salvarnos de la tonga de putadas infumables que habitualmente tenemos que soportar.
Ahora bien, he de reconocer que existen varios aspectos que me gustan de esta situación:
a) Si estás muy jodido te puedes escaquear del curro.
b) Si te metes mucha tralla de antigripales el efecto es similar al de un lotito suave.
c) Dada la situación, no te queda más cojones que tocártelos.
Así que, en resumen, puedes estar perfectamente un lunes por la mañana en tu casa, colocado y tocándote los cojones. Claro que para eso también podía haberme dedicado a la farándula o a la política y me ahorraba la moquera y el dolor de cabeza, pero la verdad es que me atrae poco el nomadismo y, además, cuando miento me vibra una ceja que te cagas.
En fin, después de todo estoy deseando incorporarme de nuevo al trabajo, aunque sea para mandarme unas buenas argollas de esas que saben a gloria y, de paso, escapar de esta matraquilla que tiene mi nariz con gotear a lo bonzo. ¡Hachís!, Jesús.
Ahora bien, he de reconocer que existen varios aspectos que me gustan de esta situación:
a) Si estás muy jodido te puedes escaquear del curro.
b) Si te metes mucha tralla de antigripales el efecto es similar al de un lotito suave.
c) Dada la situación, no te queda más cojones que tocártelos.
Así que, en resumen, puedes estar perfectamente un lunes por la mañana en tu casa, colocado y tocándote los cojones. Claro que para eso también podía haberme dedicado a la farándula o a la política y me ahorraba la moquera y el dolor de cabeza, pero la verdad es que me atrae poco el nomadismo y, además, cuando miento me vibra una ceja que te cagas.
En fin, después de todo estoy deseando incorporarme de nuevo al trabajo, aunque sea para mandarme unas buenas argollas de esas que saben a gloria y, de paso, escapar de esta matraquilla que tiene mi nariz con gotear a lo bonzo. ¡Hachís!, Jesús.
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