viernes, 20 de noviembre de 2009

El mundo a la carta


Dice don Cristian González, portavoz de la plataforma vecinal en contra del PGO de Tacoronte, que la expresión "clase política" le revuelve las tripas a tope cada vez que le llega a los oídos. En efecto, amigarrobas, considerar la existencia de una clase política implica el asumir que no todos los ciudadanarrobas forman parte de la esfera pública, luego no existe democracia real como poder emanado del pueblo aunque a la gente se le de la oportunidad de meter un papelito en una caja de metacrilato cada cierto tiempo. Al final el pasotismo ignorantoide de la masa unido al uso de pactos políticos, mociones de censura y consecuencias de la ley D'Hondt se encargan de que las cosas sigan en el mismo estado.

La mayoría de la gente no suele darse cuenta de que estar vinculado a la política es tan sencillo como, en palabras del propio Cristian González, "levantarse y comer todos los días". Lo que pasa, amigarrobas, es que no es lo mismo engañar la barriga en un bar de chochos y moscas que jartarse como un lechón en un restaurante de lujo donde a uno lo llaman de usted y le recogen la chaqueta. La clase política va por la vida con el mundo a la carta, adaptando el Bien Común a los designios de sus necesidades frente a un impávido conjunto de seres humanos sin criterio propio y un reducto protestante mermado gravemente por la fatiga.

Ahora llegan los chachis del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria y pretenden la aprobación de un nuevo Catálogo Canario de Especies Protegidas a la carta con el que eliminar las barreras legales de proyectos insostenibles como el Puerto de Granadilla, Puerto de Fonsalía, cierre del Anillo Insular y un largo etcétera. Los resultados serían los siguientes:

- 226 especies protegidas actualmente DEJARÍAN DE ESTAR PROTEGIDAS


- 131 especies protegidas actualmente SERÍAN REBAJADAS EN GRADO DE PROTECCIÓN


- 94 especies protegidas actualmente SÓLO ESTARÍAN PROTEGIDAS EN CIERTOS ESPACIOS DETERMINADOS


Representando sólo el 0,3 por ciento del territorio total de la Unión Europea, las Islas Canarias albergan cerca del 20 por ciento de los principales tipos de hábitats y el 28 por ciento de todas sus plantas protegidas, y a pesar de eso la clase política pretende pasárselas por el forro de la huevada. Sólo gracias a la carrera continua de gente como ATAN, Ben Magec - Ecologistas en Acción, WWF - Adena, Greenpeace, SEO/BirdLife y otras muchas personas y organizaciones a veces anónimas, se pueden dar titulares como este:




El próximo 28 de noviembre se organizará a las 12.00 horas una GRAN CADENA HUMANA que intentará rodear el Parlamento de Canarias y de la que colgarán imágenes de las especies que se pretende desproteger. Todo esto como medida de protesta ante la descarada meada en la boca del Grupo Parlamentario de Construcción Canaria a los que nos oponemos a la destrucción de nuestro privilegiado entorno. Allí nos veremos los de siempre, supongo, mientras los demás ciudadanarrobas hacen cosas más importantes.




miércoles, 18 de noviembre de 2009

El Estado y la Filosofía


En efecto, amigarrobas, si hace unos días comentábamos la descarada actitud hobbesiana de este Estado nuestro en casos como el del muchachito de Orense, en el día de ayer asistíamos  solidariamente aliviados a la resolución del secuestro del pesquero vasco Alakrana mediante una actuación no menos filosófica del Gobierno de España, sólo que en este caso la intervención estaba basada en ideas anteriores a Hobbes, de la época de Maquiavelo para ser más concretos.

Nicolò di Bernardo dei Machiavelli, florentino él, era un hombre de pensamiento político sesgado en gran medida por el deseo de unificar la fragmentada Italia de su tiempo, cosa que más de uno podría considerar interesante para la actual insostenibilidad del Reino de España, pero que en definitiva lo alejaba de una concepción social de "lo que se debe hacer" (de acuerdo a la justicia, la moral, etc.) para vincularlo a una noción política de "lo que se debe hacer para conseguir esto y lo otro".

Hace unos 6 días que el Gobierno de Marruecos le retiró el pasaporte y le prohibió la entrada en su país a una ciudadana saharaui (española en su momento, marroquí tras la Marcha Verde) por expresar abiertamente sus opiniones políticas acerca de la independencia de su tierra. Así que lo primero que me viene a la cabeza es pensar que pasaría si el Estado Español expulsara a Don Pepito, por el tema de los editoriales famosos de El Día, y no lo dejara entrar más en Tenerife, la verdad es que sería un lote, pero sería injusto. Sin embargo, ante tal injusticia, el Gobierno de España ha decidido no pronunciarse, es más, ha preferido saltarse sus hobessianas leyes y dejar entrar a una ciudadana no documentada en territorio del Estado antes que mediar una sola palabra en este asunto.

En resumen, amigarrobas, estamos en un momento en el que el Estado se abraza a la Filosofía para actuar de dos maneras fundamentales:

     1. Modelo hobbesiano: Se regula lo que dicen los titulares del telediario (mortalidad en las carreteras, terrorismo, porcentajes de obesidad, tabaquismo...) a través de leyes y se aplican corrientazos económicos en las gónadas a los ciudadanarrobas que osen mearse fuera de la cacharra.
    
     2. Modelo maquiavélico: Si Vd. está muy jodido y la cosa trasciende a la opinión pública, se lleva a cabo una evaluación entre lo que se puede conseguir interviniendo y el coste de la intervención, decidiéndose, en función de la rentabilidad política, si se hace algo o se pasa cuarenta kilos del asunto.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Destierros y colonias


Ah, el destierro, amigarrobas. Aquella pena de otros tiempos que se aplicaba a los reos a los que, por un motivo o por otro, no se podían cargar sin más. Desterrar a alguien era una buena y soberana putada en tiempos de Unamuno, pero hoy en día la cosa ha cambiado muchísimo con tanto parque temático y campo de golf.

Aunque la opinión generalizada dice que actualmente no se usa el destierro como práctica habitual, nuestras islas han servido desde siempre como vertedero humano de grandes errores e inhumana prisión de grandes ideas, y esas costumbres, mucho me temo, no se abandonan así como así.

Quizás uno de los ejemplos más destacados (para nosotros porque, que yo sepa, ningún medio publicó nada al respecto de su nombramiento) sea el del fallecido ex Comisario Provincial de Santa Cruz de Tenerife Antonio Gil Rubiales, que torturó y asesinó al detenido y presunto etarra Juan Ignacio Arregui en 1981. También las malas lenguas del entorno de la Iglesia en Aguere me contaban una vez que el ex obispo Felipe Fernández había estado haciendo de las suyas en tierras españolas y por eso había acabado un día aquí, en las colonias de ultramar (¡uy, si me oye Don Pepito!)...   ¿Quién sabe?

Ahora bien, ¿qué pasa con los que nacimos en tierra de destierro, en un lugar donde el concepto de provincia española se sostiene menos que la teoría del primo de Rajoy? ¿Qué pasa con los que crecimos recitando los ríos y afluentes de España y no teníamos ni puta idea del nombre del estrecho que separa Lanzarote de Fuerteventura?

Los que escuchamos cada día como llaman a nuestro hogar "el paraíso" no podemos evitar descojonarnos de tanta hipocresía. O sea, que además de la mierda que se genera en las islas (véase entradas del Kanarische Gürtel o "cinto canario") tenemos que comernos la que nos mandan esporádicamente los godos entre policías chungos, curas salidos y demás figuras de película y además decir "aloha" cuando lleguen como buenos ciudadanarrobas del Estado.

En fin, son muchas las voces que han surgido sobre el tema de la descolonización del Archipiélago Canario en torno a la famosa fecha límite que dio en su día la ONU (organismo que no sirve absolutamente para nada) a los países imperialistas, algo así como lo del 2012, los Mayas y el fin del mundo. En mi humilde opinión, muy lejos no vamos a llegar con una gente que no mueve el culo hasta que llega el agua y se lo moja y, peor aún, se ponen a hablar, a escuchar y a votar mierda a la menor ocasión que se les presenta sin consultar, investigar, reflexionar...

¡¡¡ PENSAR, JODER, PENSAR !!!



Lo siento, amigarrobas, con estos temas me enciendo enseguida. En fin, yo me niego a creer que seamos una colonia de España. Primero porque no somos ni de España ni de nadie, y después porque no somos una colonia. Es más, yo diría que no llegamos ni siquiera a "agua de tolete".

miércoles, 11 de noviembre de 2009

La tiranía de lo correcto


Decía el amigo Hobbes, allá por el siglo XVII, que los seres humanos somos todos una manada de cabrones los unas con las otros. Tanto es así, que para convivir en paz y armonía, necesitamos la inestimable ayuda del Leviatán, una especie de gran hijo de puta bíblico que se encargaría de estallar como una pita a todo aquel que se alejara de lo correcto. Ahora bien, amigarrobas, ¿quién decide qué es lo correcto?

En nuestros días, a casi 4 siglos ya de aquella obra titulada "Leviatán, o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil", el Estado se comporta igual que la temible bestia marina del Antiguo Testamento arrebatando niñarrobas de los brazos de sus familias y castigando con saña y esplendor a ciudadanos despistados y conductores imprudentes. Se permite incluso alardear en terminología psicopedagógica de los beneficios registrados en sus tablas estadísticas, como si fuéramos una más de las ratas de Skinner (el de los Simpson no, coño. Lean un poco, joder), presa de "su propio bien" y participando a tope en un intento forzoso de construir una sociedad modélica. Mientras tanto, una legión de gatos afortunados (autoescuelas, abogados y peritos de no-sé-qué) se disputa su pitanza cada vez que el mecanismo de la jaula se activa y algún ciudadanarroba recibe el chuchazo correspondiente.






En efecto, amigarrobas, el miedo a ser libres nos mantiene bajo la sumisión de un gobierno paternalista que hace pagar a justos por pecadores y alimenta a algunas especies en detrimento de otras. Desgraciadamente, el camino hasta el corazón del Leviatán, ese que debe recorrer una nueva generación con conciencia de ciudadanía y de democracia, sin temor a mirarse al espejo y afrontar sus defectos, se encuentra bloqueado por el miedo de unos papás y unas mamás asustadizos que no quieren que sus hijarrobas aprendan a cambiar el mundo, no sea que luego les de por hacer de él lo que les salga de los huevos (1).





(1): Entiéndanse aberraciones del tipo de no bautizar a sus futuros hijos o ponerles nombres de mierda, abortar a la zorrina, casarse con una persona del mismo sexo y todo ese tipo de bizarradas gore que están de moda. 

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Libertad para consumir


Samanta Villar, que ya sale en la Wikipedia y todo, es una de esas periodistas de moda en el Estado Español gracias a la, en ocasiones polémica, saga de reportajes "21 días haciendo esto y lo otro". Desde el prometedor inicio de aquel "21 días viviendo en la calle", donde se ponían en evidencia las principales peripecias en las que se basa diariamente la vida de los indigentes, hemos ido viendo con el tiempo como la muchacha nos mostraba distintas situaciones controvertidas a través de su experiencia en primera persona (fos, me acabo de acordar de Willy García y el Batu).

La última entrega de este éxito mediático nos enseñaba a una Samanta Villar regalándose a tope con el lujo más lujoso mientras lanzaba comentarios puntiagudos  - en plan "acumulación de la riqueza" y "solidaridad" - a todos aquellos nobles y sine-nobilitates indolentes. Algo así como darles a entender que TODOS deberíamos tener derecho a TODO, en una especie de discurso a favor de la democratización del consumo selecto, que se topaba la mayoría de las veces con réplicas del tipo"no consiento que me hables en términos marxistas" junto a otras menos intelectuales pero del mismo corte.

¿Pero acaso no somos nosotros, amigarrobas, libres de consumir  lo que nos salga de las gónadas? Pues según decía una antigua profesora, manida y tronada, que me dio clases años ha, eso no es así:

- Si usted no tiene la capacidad necesaria para nadar hasta Gran Canaria, no es usted libre para hacerlo, querido.

- ¡Tain! ¡No me diga que no soy libre para darme baños faciales con pan de oro! ¡Joder, me cago en la puta!

- Verá usted, la libertad así entendida va siempre de manera paralela a los límites de la competencia, y por tanto, de la responsabilidad. Usted es libre de hacer todo lo que esté al alcance de su mano y de lo cual puede que tenga que responder en un futuro.  Lo demás está fuera de la esfera de la libertad.

- Pero... ¿y si en el futuro hubiera una crisis de puta madre y los precios en general bajaran? ¿LA CRISIS NOS HARÍA MÁS LIBRES ENTONCES?

- Tiene usted una imaginación muy imaginaria, señor De la Argolla, pero eso no funciona así. Los que han tenido dinero desde siempre, siempre lo tendrán. El resto se mueve en un continuo entre la subsistencia y la estupidez.

- ¿¿@@%$$##¬??

- Vera usted, sólo es preciso un poquito de costumbre para que lo que antes era un lujo impensable se convierta ahora en la más imperiosa de las necesidades. Cosas de la naturaleza humana.