En efecto, amigarrobas, si hace unos días comentábamos la descarada actitud hobbesiana de este Estado nuestro en casos como el del muchachito de Orense, en el día de ayer asistíamos solidariamente aliviados a la resolución del secuestro del pesquero vasco Alakrana mediante una actuación no menos filosófica del Gobierno de España, sólo que en este caso la intervención estaba basada en ideas anteriores a Hobbes, de la época de Maquiavelo para ser más concretos.
Nicolò di Bernardo dei Machiavelli, florentino él, era un hombre de pensamiento político sesgado en gran medida por el deseo de unificar la fragmentada Italia de su tiempo, cosa que más de uno podría considerar interesante para la actual insostenibilidad del Reino de España, pero que en definitiva lo alejaba de una concepción social de "lo que se debe hacer" (de acuerdo a la justicia, la moral, etc.) para vincularlo a una noción política de "lo que se debe hacer para conseguir esto y lo otro".
Hace unos 6 días que el Gobierno de Marruecos le retiró el pasaporte y le prohibió la entrada en su país a una ciudadana saharaui (española en su momento, marroquí tras la Marcha Verde) por expresar abiertamente sus opiniones políticas acerca de la independencia de su tierra. Así que lo primero que me viene a la cabeza es pensar que pasaría si el Estado Español expulsara a Don Pepito, por el tema de los editoriales famosos de El Día, y no lo dejara entrar más en Tenerife, la verdad es que sería un lote, pero sería injusto. Sin embargo, ante tal injusticia, el Gobierno de España ha decidido no pronunciarse, es más, ha preferido saltarse sus hobessianas leyes y dejar entrar a una ciudadana no documentada en territorio del Estado antes que mediar una sola palabra en este asunto.
En resumen, amigarrobas, estamos en un momento en el que el Estado se abraza a la Filosofía para actuar de dos maneras fundamentales:
1. Modelo hobbesiano: Se regula lo que dicen los titulares del telediario (mortalidad en las carreteras, terrorismo, porcentajes de obesidad, tabaquismo...) a través de leyes y se aplican corrientazos económicos en las gónadas a los ciudadanarrobas que osen mearse fuera de la cacharra.
2. Modelo maquiavélico: Si Vd. está muy jodido y la cosa trasciende a la opinión pública, se lleva a cabo una evaluación entre lo que se puede conseguir interviniendo y el coste de la intervención, decidiéndose, en función de la rentabilidad política, si se hace algo o se pasa cuarenta kilos del asunto.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
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